Felipe Arnoldo Díaz tiene 55 años. Es el organizador regional de la costa este de la Alianza Nacional TPS. Felipe tiene cuatro hijos con ciudadanía estadounidense y vive en Estados Unidos desde 1982, concretamente en Raleigh, Carolina del Norte.
«Cuando llegué por primera vez a Estados Unidos, luché y conseguí obtener asilo político con el apoyo de CARECEN en Washington D. C. en 1987. Desde entonces, he trabajado con organizaciones comunitarias y he luchado por los derechos de los inmigrantes y los refugiados. En los años 80, las personas que eran deportadas a El Salvador eran asesinadas al llegar. Yo estuve a punto de ser una de esas personas y, al comprender esa situación inestable, quise involucrarme para garantizar que otras personas no siguieran enfrentándose a eso. Desde entonces, he participado en el movimiento Santuario y en la lucha por los derechos de los refugiados y los inmigrantes.

